Cobertura
Europa

Resistencia

Viaje a la Europa que se opone al avance de la ultraderecha
Recaudado
1.740€
De
7.475€
Finalizada
Buscamos contar la historia de los que defienden los valores de una Europa que durante demasiado tiempo se creyó inmune a la xenofobia.

Manu Brabo

Fotoperiodista

Mariangela Paone

Reportera

What

El periodista italiano Indro Montanelli dijo un día que “el mejor antídoto contra Berlusconi era él mismo”. Venía a decir que un poco de Berlusconi haría Italia inmune. No fue así y el berlusconismo duró veinte años, alargando su sombra más allá del control real del Gobierno, tras haber obrado una profunda mutación del tejido social italiano, desgastado y carcomido por un individualismo paternalista. Es ingenuo desdramatizar el auge de la ultraderecha: los efectos del regreso del nacionalismo más rancio, xenófobo y radical dejará profunda huellas en Europa.

Resistencia es la historia de quienes defienden a diario los valores de una Europa que durante mucho tiempo se creyó inmune y donde el ‘nunca más’ ya no es suficiente para alejar viejos fantasmas. Historias de personas normales, que solo una coyuntura alocada convierte en héroes involuntarios por no rendirse ante la normalización de la avanzada ultraderechista.

El presupuesto de esta cobertura es de 7.475 euros.

WHO

Mariangela Paone (Roma, 1980) es reportera. Empezó su carrera en Italia, donde trabajó para varios medios y se especializó en información internacional. Se mudó a España en 2008 y trabajó hasta 2015 en El País. Entre 2015 y 2016 fue reportera y enviada especial para El Español. Desde octubre de 2017 colabora con el programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser. Es autora del libro-reportaje Las cuatro estaciones de Atenas (2014). Es profesora de redacción y reporterismo en la Escuela de periodismo UAM/El País, de la que también fue alumna.

Manu Brabo (Gijón, 1981) es fotoperiodista freelance. Desde 2007 ha cubierto conflictos sociales y guerras en países como Haití, Honduras, Kosovo, Libia, Egipto, Siria o Ucrania, entre otros. Durante los últimos años ha colaborado con agencias de noticias como EPA y AP, y sus historias han sido publicadas en las revistas y los periódicos más prestigiosos y han recibido varios premios, entre ellos el Pulitzer en 2013 por la cobertura para Associated Press de la guerra civil en Siria.

WHEN

Cuando el partido ultra FPO entró en 2000 en el Gobierno de Austria, Europa respondió con sanciones. Cuando el pasado diciembre el FPO volvió a entrar en el Gobierno y se hizo con ministerios tan importantes como Interior o Defensa, desde Bruselas se destacó el “compromiso europeísta” del nuevo Ejecutivo.

Cuando en lo peor de la crisis la formación neonazi griega Amanecer Dorado se convirtió en el tercer partido en el Parlamento, pasando del 0,5% de votos obtenidos en las elecciones europeas de 2009 a ganar 18 diputados en 2012, parecía una excepción. Ya no lo es.

Cuando en Holanda el conservador Mark Rutte ganó las elecciones el año pasado, se celebró que su victoria alejaba del poder al ultraderechista Geert Wilders. Pero Wilders quedó segundo y Rutte hizo campaña asimilando parte del discurso de su rival.

Son solo tres de los muchos síntomas de lo que ha ocurrido en los últimos años: la normalización de partidos que ponen en discusión los valores de la convivencia en una Europa desorientada.

WHERE

Queremos viajar a Grecia, donde desde hace casi cinco años la familia y los amigos de Pavlos Fyssas, el rapero asesinado por un militante de Amanecer Dorado, buscan justicia; a Suecia, donde Tess Asplund se plantó, puño en alto, ante una marcha de unos 300 ultraderechistas en Borlange, en el norte del país, y donde desde hace años una organización ayuda a jóvenes a salir de los grupos neofascistas; o a Alemania, donde también opera esta organización, y donde hay quienes, ante la llegada de refugiados, han decidido abrir sus casas.

WHY

Queremos contar el auge de la ultraderecha desde la perspectiva de los que resisten; investigar las razones profundas del despertar del alma más negra de Europa, pero desde la perspectiva de los antagonistas, porque creemos que dejar el protagonismo a los ultras es ya concederles una ventaja. No se trata de hacer alarmismo: se trata de buscar los anticuerpos que existen en la sociedad europea.

Este proyecto ha sido realizado con el apoyo del Digital News Innovation Fund.