Hacía semanas que corrían rumores sobre un nuevo proyecto independiente de periodismo internacional, así que cuando me llegó ese WhatsApp de Pablo R. Suanzes casi me pongo a saltar en plena Diagonal. Ese mismo día, según me contaron, habían registrado formalmente la empresa y fue cuando se dieron cuenta de que necesitaban una persona para llevar las redes sociales. Decidieron, según me contaron, que tenía que ser una persona que entendiera cómo funcionaba ese mundo digital pero también el físico. Y propusieron Suanzes y Xavier Aldekoa, según me contaron, a dos perfiles que podrían encajar en la descripción y que, sin saberlo ellos, resultaron ser la misma persona.
Así llegué a la entrevista de trabajo más desconcertante que he tenido nunca: improvisada, en un restaurante con aún los restos de la sobremesa sobre el mantel y con un examen de actualidad internacional a varias bandas en el que iban lanzando preguntas sobre qué está ocurriendo en tal rincón del mundo, cómo contarías en redes lo que pasa en tal crisis humanitaria y dónde te informarías para saber qué pasa en tal suceso lleno de ruido. Debí de cuadrarles porque casi del tirón me dieron todas las claves de acceso como quien da las llaves de su casa. Y así comenzó una de las etapas más bonitas de mi vida.
Echo la vista atrás para escribir este texto y me doy cuenta —aún más— de la suerte que tuve de caer en este grupo de gente entusiasta, algo alocada y sobre todo con tantas ganas de hacer cosas. 5W ha sido la mejor escuela que he podido tener y un laboratorio en el que rara vez se impide probar cualquier idea. La mentalidad siempre ha sido muy de “tú dale y ya vamos viendo”. Pero como esto va de mostrar las entrañas de la redacción, no sería honesta si no dijera que ese “dale” se dice en realidad “teclet” en lenguaje interno 5W.
Aprendimos pronto una lección que sigue pareciéndome fundamental: de nada sirve hacer el mejor periodismo si acaba quedándose en un cajón. Lograr que las historias lleguen a la gente también forma parte del oficio y desde el principio nos obsesionó crear una comunidad sólida que respaldara y se interesara por 5W. Probamos de todo en el mundo digital —¿alguien por aquí se acuerda de los diarios de Snapchat o de los directos de Periscope?— y también pusimos mucho empeño en hacer eventos físicos más allá de Barcelona o Madrid en la medida en que nuestros limitados recursos lo permitían. La de cajas que hemos cargado, la de actos que hemos montado, la de kilómetros que hemos hecho y lo bien que nos lo hemos pasado.
¡Y reportear! A miles de kilómetros o a pocas manzanas de casa. Cada pequeña historia y gran explicación era una lección de vida, de periodismo, de producción, de edición. Con el tiempo acabé encontrando también un lugar especial en las entrevistas. Carolin Emcke, Teju Cole, Jia Tolentino, Valeria Luiselli, Reni Eddo-Lodge, Leila Slimani. Conversaciones con personas generosas que me ayudaron a seguir haciéndome más y mejores preguntas sobre el mundo y cuyo traslado a la web o al papel siempre me generó una gran responsabilidad.
Con el tiempo empezamos a compartir otra preocupación: cómo acompañar a quienes querían entender un mundo cada vez más complejo sin exigirles estar cada minuto pendientes de la actualidad. Yo llevaba meses suscrita a newsletters que admiraba por esa capacidad de síntesis y empecé a preguntarme cómo sería trasladar esa idea a 5W. De ahí nació la primera semilla de El Rickshaw —que como contó Maribel no fue ni de lejos su primer nombre— y que terminó teniendo una réplica sonora gracias a la propuesta de Quim de convertirlo también en podcast.
Repaso todo esto gracias a la idea de Nadia de abrir las puertas de la redacción y me doy cuenta de lo afortunada que he sido por haber conocido 5W desde los dos lados: el reporterismo y la trastienda. Aquellos años iniciales tuvieron mucho de ir aprendiendo sobre la marcha y descubrir problemas que ni siquiera sabíamos que existían hasta tenerlos delante. Ahora ya no formo parte del día a día, pero una no termina de irse nunca de 5W. Porque esta revista —y, sobre todo, esta gente— engancha. Así que espero seguir diciendo durante muchos años eso de ¡salud y periodismo!
P.D. La celebración de la vida ha sido también una constante en nuestro periodismo y en la creación de 5W así que te dejamos un código para hacerte con la revista que dedicamos precisamente a ese tema: la Diversión. Durante esta semana puedes conseguirlo por 15€ utilizando el cupón SECRETOS-DIVERSION a la hora de hacer tu compra.
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