Nuria López Torres

La fiebre del fútbol en Cuba

El deporte más global desplaza al béisbol, bastión de la revolución cubana

Nuria López Torres

Fotógrafa documentalista

Abraham Jiménez Enoa

Desde Cuba
10 de Enero de 2019

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Luis Quesada llega sofocado. Su cuerpo está empapado en sudor. Botón a botón se desabrocha la camisa verdeoliva que lleva puesta, luego el pantalón; por último, unas botas militares. Debajo lleva un pulóver del F.C. Barcelona y unos pantalones cortos negros. De una mochila saca unas botas de fútbol y pide un balón. Alguien se lo envía por el aire. El balón no cae al suelo: Luis lo detiene con el empeine del pie derecho, le da un toque y lo levanta, se lo pasa al otro pie, a los muslos, a la cabeza, lo duerme en la nuca. Así estará haciendo filigranas durante un rato. Hasta que alguien le avisa de que ya puede entrar a la cancha.

Estamos en un área deportiva de La Habana Vieja, decenas de personas se reúnen todas las tardes en este sitio para jugar a fútbol. Cuando comienza el partido, Luis pide que detengan el balón: no se ha percatado y aún lleva en su cabeza la gorra del uniforme del servicio militar obligatorio en Cuba. Sale, la coloca en la mochila y vuelve a la cancha.    

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