Yazidíes después del exterminio

Con Estado Islámico fuera del mapa, la comunidad yazidí intenta buscar un nuevo horizonte

Yazidíes después del exterminio
Tatuaje en el brazo de Laila para recordar el día en que empezó la pesadilla: 8-8-2014. Diego Ibarra Sánchez.

Texto: Ethel Bonet Fotografía: Diego Ibarra Sánchez Layla Shamo canaliza todo su dolor en cada puntada de su vieja máquina Sigma como si así pudiera liberarse de él. El ejercicio de coser se ha convertido en una terapia para afrontar su sufrimiento. Layla dice que está muerta en vida, que lucha cada día para sobrevivir por los hijos que ha recuperado y por los que espera recuperar, pero que su corazón dejó de latir el día en que le arrancaron de su lado a su alma gemela, a su amado esposo. En su antebrazo izquierdo lleva tatuado el 8-8-2014, la fecha en la que todo cambió para siempre, el día en que se le partió el alma. En el dorso de la mano, el nombre de su esposo desaparecido, Kero. Layla y Kero estaban conectados, unidos,…

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