Teóricos

Me asustan los teóricos del odio más que los actos de odio en sí mismos

Teóricos
Ilustración de C. Fosch

Texto: Aixa de la Cruz El odio concita violencia. Digo «odio» y eso es lo primero que invoco: los golpes, los insultos, las pedradas. Pero sé que detrás del ruido y la furia hay una calma encopetada de palacio de congresos, claustro universitario o salón de recepciones. Sé que, a nivel global, existen think tanks del miedo. Sus integrantes van bien vestidos, limpios, sin sangre seca en la pechera, y son adalides del debate sereno sobre cualquier asunto, algo que esgrimen como signo de civilización frente a la barbarie. Y es así que, avalados por sus títulos académicos y su retórica, debaten por nosotros, en nuestro nombre, y debaten, sobre todo, los cuerpos de quienes no están presentes. En los Estados Unidos post-11S, por ejemplo, mientras a la CIA «se le morían» prisioneros musulmanes con los pulmones encharcados, juristas renombrados se…

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