Una cárcel imposible de quemar

Los refugiados en Lesbos pidieron que no se construyera otro campo, pero la operación para encerrarlos de nuevo ya está en marcha

Una cárcel imposible de quemar

Esta cobertura forma parte de un proyecto con Ruido Photo bajo el título de Odio. —¿Por qué está aquí la policía? El furgón policial está aparcado ante un supermercado Lidl a las seis y media de la mañana. Estos días el Lidl está en boca de todos, es un centro neurálgico: en su aparcamiento han montado sus tiendas de campaña grupos de refugiados que llegaron caminando tras el incendio de Moria. La mayoría de los 13.000 que estaban en el mayor campo de refugiados de Europa, reducido a ceniza, acampó alrededor del supermercado, en este tramo de carretera litoral de la isla de Lesbos: un ecosistema de supervivencia, manifestaciones y abandono hijo del fuego de Moria. El lugar donde han gritado cada día libertad, no queremos otro campo, y la respuesta que están recibiendo es más encierro y otro campo. …

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