Estados Unidos e Israel atacan Irán para derrocar el régimen de los ayatolás

Trump y Netanyahu dan por muerto al líder supremo iraní, Alí Jamenei

Estados Unidos e Israel atacan Irán para derrocar el régimen de los ayatolás
Varias personas contemplan las columnas de humo que se levantan en Teherán tras el ataque de Israel y Estados Unidos este 28 de febrero. AP

Fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron este sábado un ataque coordinado contra Irán que ha sacudido el corazón del régimen de los ayatolás. Tanto Washington como Tel Aviv dieron por muerto al líder supremo iraní, Alí Jamenei. “Jamenei, una de las personas más malvadas de la Historia, está muerto”, aseguró Donald Trump en su red social. La muerte del líder supremo fue más tarde confirmada por la televisión estatal iraní.

El objetivo del ataque era tan claro como complejo: acabar con el régimen que llegó al poder con la Revolución Islámica de 1979. En los últimos años Irán ha sido objetivo de varios ataques de Israel con apoyo de Estados Unidos, pero es la primera ocasión en que el ataque se lanza de forma conjunta desde el inicio con el objetivo declarado de derrocar el régimen.

A través de nuestras 5W, repasamos las claves de este ataque que sume en la incertidumbre el futuro de la República Islámica.

What: el ataque

A primera hora del 28 de febrero, Estados Unidos e Israel anunciaron haber lanzado un ataque aéreo conjunto contra Irán para “eliminar amenazas inminentes del régimen iraní”, según Donald Trump. Tanto el presidente estadounidense como el israelí, Benjamín Netanyahu, dieron horas más tarde por muerto a Alí Jamenei en la ofensiva, que ha incluido bombardeos contra la residencia del líder supremo, una figura que concentra el máximo poder político, militar y religioso del país.

“Aumentan los indicios de que el tirano [en referencia a Alí Jamenei] ha dejado de existir”, dijo Netanyahu a última hora del sábado. Un alto funcionario israelí citado por la agencia Reuters ha asegurado que el cadáver de Jamenei, de 86 años, ha sido hallado. Medios israelíes señalan, además, que Trump y Netanyahu han podido ver una fotografía del cuerpo sin vida. Las fuerzas israelíes aseguran que la cúpula de seguridad del régimen iraní también ha caído en el ataque.

Las primeras explosiones de este ataque se oyeron este sábado en el centro de la capital, Teherán, una metrópolis de unos 12 millones de habitantes; también se reportaron ataques en al menos otras cuatro ciudades: Isfahán, Qom, Karaj y Kermanshah, según medios iraníes. 

“El Ejército de Estados Unidos ha iniciado grandes operaciones de combate en Irán”, confirmaba Trump poco después del ataque en un vídeo difundido en su red social Truth. “Las actividades amenazantes [del régimen] ponen en peligro directo a Estados Unidos, a nuestras tropas, a nuestras bases en el extranjero y a nuestros aliados en el mundo”, dijo. Tras justificar así lo que definió como un “ataque masivo”, el presidente estadounidense hizo un llamamiento a la población iraní: “Cuando hayamos acabado, depongan a su Gobierno. Ustedes tienen el poder, probablemente es su única oportunidad en generaciones”.  

También Netanyahu instó a la población iraní a alzarse contra el régimen que ha sido, durante décadas, archienemigo de Israel: “Nuestra acción conjunta creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino”, dijo. 

Irán ha respondido con ataques con misiles contra Israel —se han oído sirenas en Jerusalén y en varios puntos de Israel alertando de los ataques—. También ha atacado posiciones militares estadounidenses en sus bases en Baréin, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes. El portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní ha dicho que cientos de soldados estadounidenses han muerto en esta respuesta. Washington no lo ha confirmado.

When: negociaciones infructuosas 

La operación, bautizada por el Pentágono como “Furia Épica”, ha llegado la misma semana en la que se había producido una nueva ronda de negociaciones para un acuerdo nuclear entre Irán y Estados Unidos en Ginebra. La delegación iraní, encabezada por el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, había señalado que la ronda había sido la “más seria” hasta el momento con Washington y había concluido con “buenos avances”. Donald Trump, sin embargo, dijo este viernes estar “descontento” con el estado de las conversaciones. La próxima cita estaba prevista para este lunes.

Pese a las negociaciones en curso, la posibilidad de un ataque a Irán por parte de Estados Unidos era ampliamente contemplada ante el gran despliegue de recursos militares que Washington había efectuado en la zona —algo que también ocurrió, por ejemplo, antes del ataque a Venezuela el pasado enero—. Y la estrategia trumpista de oscilar entre la agresión y el acuerdo tampoco es nueva.

El ataque conjunto de hoy se produce ocho meses después de la ofensiva lanzada por Israel contra el país de los ayatolás el pasado junio —a la que luego se sumó Estados Unidos—, cuando bombardeó objetivos nucleares con unos 200 aviones de combate. 

Aquel ataque, a diferencia de este —que ha alcanzado objetivos ubicados en ciudades—, se dirigió contra instalaciones nucleares, fábricas de misiles y científicos y responsables militares, entre los que se encontraba el jefe de la Guardia Revolucionaria, Hossein Salami, según confirmaron el régimen iraní e Israel. (Pese a que Israel y Estados Unidos dijeron que era un ataque “quirúrgico”, medios iraníes indicaron que un millar de civiles perdieron la vida en los doce días de bombardeos).

Netanyahu adelantó desde el principio que, esta vez, la guerra será mucho más dura que la iniciada en junio; el objetivo, insistió, es “eliminar la amenaza existencial” que supone el régimen iraní. También aseguró que la ofensiva se alargará el tiempo que haga falta.  

Who: enemigos declarados

En el centro del ataque está el régimen de los ayatolás, archienemigo de Israel durante décadas desde la Revolución Islámica de 1979. Antes, ambos países mantenían relaciones incluso cordiales, con intercambios económicos y comerciales. La tensión entre ambos enemigos declarados ha fluctuado, con momentos de más o menos tirantez marcados por algunos intereses mutuos.   

En la guerra entre Irak e Irán (1980-1988), por ejemplo, Israel llegó a vender armas al régimen iraní —por encargo de Estados Unidos— para tratar de evitar una victoria iraquí. Al margen de acercamientos puntuales, la abierta enemistad entre estos dos países han marcado durante años la geopolítica de Oriente Medio, aunque hasta ahora siempre con enfrentamientos en terceros países —entre milicias chiíes u organizaciones apoyadas por Irán y las fuerzas israelíes, respaldadas estas por Estados Unidos—. Bajo el mandato de Alí Jamenei, que llegó al poder en 1989, Irán reforzó su influencia en Oriente Medio y mantuvo un enfrentamiento constante con Washington y Tel Aviv.

Irán ha sido una de las grandes obsesiones de Netanyahu, que ha visto en la posibilidad de derrocar el régimen iraní una oportunidad de redimirse después de que el atentado de Hamás del 7 de octubre de 2023 sacara los colores a la capacidad militar y de inteligencia de Israel.

Where: un tablero convulso

En el convulso tablero de Oriente Próximo, el ataque de hoy abre un capítulo inédito. Aunque en ocasiones anteriores Washington había apoyado ataques israelíes contra Irán (ha habido cuatro en los últimos dos años), en esta ocasión la ofensiva se lanzó de forma conjunta desde el inicio y apuntó claramente a los líderes del régimen. Los bombardeos estuvieron dirigidos no solo contra infraestructuras militares, sino también contra el mismísimo líder supremo, Alí Jamenei, y el presidente, Masoud Pezeshkian.

El objetivo es un régimen que acaba de atravesar una de sus peores crisis en décadas, al tener que hacer frente a las mayores protestas internas contra su mandato. La crisis económica empujó a decenas de miles de personas a las calles en todo el país en enero, a lo que el gobierno respondió con una brutal represión que se saldó con más de 7.000 muertos, según la oenegé HRANA —con base en el extranjero—, y cerca de 30.000 heridos. 

Why: el incierto futuro del régimen

A diferencia del ataque de junio, en que los principales objetivos de Israel y Estados Unidos eran instalaciones nucleares subterráneas, los lugares atacados hoy parecen encontrarse en el corazón de las ciudades iraníes y sus centros de poder: todo apunta a que el objetivo es, directamente, acabar con la cúpula del régimen. Por el momento el ataque es aéreo; miembros del Ejecutivo estadounidense, entre ellos el vicepresidente, J.D. Vance, han asegurado en varias ocasiones a que enviar tropas al terreno no es una posibilidad. 

En cualquier caso, el ataque conjunto de hoy y la muerte de Jamenei abren un interrogante sobre la dimensión que tomará el conflicto. Irán cuenta con un enorme arsenal de misiles balísticos, y ahora una de las grandes cuestiones es la duración y alcance de esta guerra, que podría convertirse en un conflicto regional más amplio. ¿Podrán Washington y Tel Aviv suprimir la gran capacidad militar iraní? ¿Qué daños puede causar la respuesta del régimen de los ayatolás a las fuerzas estadounidenses e israelíes? ¿Cuál será la reacción de la población civil, de apoyo al régimen o de sublevación?

Las respuestas a estas preguntas escribirán el futuro de Irán.

Para entender más a fondo la situación actual del régimen, te invitamos a escuchar nuestro reciente podcast sobre Irán.

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