Los devastadores incendios en Galicia, las movilizaciones contra la corrupción en Madagascar o las dificultades de acceso a la educación para las niñas en Afganistán son algunas de las imágenes premiadas este año en el World Press Photo 2026, uno de los certámenes de fotoperiodismo más prestigiosos del mundo. Entre los 42 trabajos reconocidos —elegidos por un jurado independiente de entre más de 57.000 candidaturas de cerca de 3.700 fotógrafos y fotógrafas— están los de los fotoperiodistas españoles Brais Lorenzo, Diego Ibarra Sánchez y Luis Tato, tres autores que han publicado en distintas ocasiones en 5W.
El trabajo “Tierra quemada”, de Brais Lorenzo, ha sido ganador en la categoría de Reportaje Gráfico de la región Europa. El proyecto documenta la peor ola de incendios en Galicia en tres décadas, en un contexto marcado por la crisis climática, el abandono rural y una gestión forestal cuestionada. Una edición de este trabajo de largo aliento se publicó en 5W con el título “El humo del abandono”, que puedes ver en abierto aquí.
Lejos de limitarse a registrar el avance del fuego, “Tierra quemada” se construye como un relato en profundidad sobre las causas estructurales de los incendios. El orensano Brais Lorenzo lleva más de una década fotografiando este fenómeno en su Galicia natal: comenzó a documentarlo en 2011, cuando un incendio de 300 o 500 hectáreas ya se consideraba de gran magnitud. En 2025 los llamados megaincendios superaron las 10.000 hectáreas, con focos como el de Larouco, que arrasó más de 30.000.
Por su parte, el fotoperiodista Diego Ibarra Sánchez ha sido premiado en la categoría de Proyecto a Largo Plazo de la región de Asia Occidental, Central y del Sur por “Una educación secuestrada”: se trata de un proyecto de larguísimo recorrido sobre el devastador impacto de la guerra en el acceso a la educación. Desarrollado durante más de una década en nueve países —desde Pakistán hasta Siria, Irak o Ucrania—, este trabajo aborda cómo los conflictos armados privan a millones de niños y niñas de su derecho a la escolarización.
El fotoperiodista zaragozano ha documentado tanto la destrucción física de escuelas como las consecuencias a largo plazo sobre la infancia, como el desarrollo emocional o la pérdida de oportunidades vitales. “La guerra no termina con la última bala”, ha dicho Ibarra en varias ocasiones. Parte del trabajo, que desarrolla desde 2011, fue publicado en 5W en 2017 en la pieza El secuestro de la educación, y una de sus imágenes fue portada del número 5 de nuestra revista en papel, Odio.
El fotógrafo Luis Tato, de la Agence France-Presse, ha sido premiado en la categoría de Reportaje Gráfico de la región de África por “Las protestas de la Generación Z en Madagascar”, una cobertura sobre las movilizaciones estudiantiles motivadas por la corrupción, la crisis de los servicios públicos y las dificultades económicas. Se trata de la tercera ocasión en la que Tato, natural de Daimiel y residente en África desde hace años, recibe un premio World Press Photo. Las imágenes premiadas este año documentan un momento de fuerte agitación política en Madagascar, donde la presión de la calle llevó a una reconfiguración del poder, en línea con otros movimientos recientes protagonizados por jóvenes en distintos lugares del planeta. En los últimos años el trabajo de Luis Tato en África nos ha acercado a realidades que van desde el proceso electoral en Nigeria —con imágenes también publicadas en 5W— a la violencia yihadista en Mozambique.
La actual edición del World Press Photo también ha premiado otras imágenes que relatan, desde los cinco continentes, un año que pasará a la historia por conflictos como los de Gaza y Ucrania, el impacto del cambio climático o las políticas antinmigración en distintos países del mundo.
La fotógrafa Carol Guzy ha sido premiada por su trabajo Arrestos del ICE en el Tribunal de Nueva York, que documenta cómo el giro en la política de inmigración de Estados Unidos ha transformado los tribunales en puntos calientes para las deportaciones masivas de esta agencia.
Desde Gaza, el fotógrafo Saher Alghorra documentó cómo a lo largo de 2025 los civiles en la Franja padecieron asedio, escasez, bombardeos y hambruna en medio de los ataques de Israel y el bloqueo a la ayuda humanitaria. Los y las periodistas gazatíes, viviendo la misma realidad que documentan, se encuentran entre los pocos testigos de lo que una comisión de las ONU ha definido como genocidio.
El fotógrafo Ishaan Haffejee ha sido premiado por su trabajo sobre la Escuela de Ballet de Joburg, en Sudáfrica. Durante el apartheid, el ballet era considerado inherente a la cultura blanca y era inaccesible para los ciudadanos negros. Hoy, esta escuela
En Sudán, un golpe militar aplastó en 2021 las esperanzas democráticas del país. Dos años después, el enfrentamiento entre el Ejército y fuerzas paramilitares derivó en una guerra civil convertida en una de las peores crisis humanitarias del planeta. Las imágenes que documentan este conflicto le han valido el reconocimiento al fotógrafo Abdulmonam Eassa.
También la naturaleza ha tenido su espacio en la edición de este año. Se estima que quedan menos de 2.000 ejemplares de oso panda en estado salvaje, y solo unas pocas docenas en la Reserva Natural Nacional de Wanglang, una de las más antiguas de China, fotografiada por Rob G. Green.
El pasado noviembre, un incendio masivo en un complejo de edificios en Hong Kong se cobró 168 vidas y se convirtió en el más mortífero de la historia del territorio desde 1948. Más de 2.000 bomberos participaron en las labores de extinción y rescate. La desesperación del momento fue captada por el fotógrafo Tyrone Siu.
En la guerra de Ucrania, el uso de drones como arma es cada vez más habitual: se utilizan para ataques a distancia que obligan a civiles a desplazarse y a los soldados a pasar gran parte de su tiempo en búnkeres subterráneos o sótanos, sin posibilidad de recibir suministros o evacuar a los heridos. David Guttenfelder documentó los esfuerzos de Ucrania para desarrollar sus capacidades con drones y las consecuencias de los ataques de drones rusos sobre la población civil.
En los barrios periféricos de las banlieues francesas, las familias migrantes afrontan un legado poscolonial, elevadas tasas de desempleo y desigualdades estructurales.Pero estas comunidades también son espacios de creatividad y resiliencia que dan forma a la cultura francesa contemporánea. El fotógrafo William Keo, cuyos padres eran refugiados camboyanos, captura este sentimiento de la comunidad y solidaridad.
Los osos polares son depredadores principalmente de focas, pero a medida que el hielo retrocede en verano y la caza se vuelve más difícil, se ven obligados a recurrir a otras formas de alimentación. Cerca de Svalbard, la temporada sin hielo se ha alargado 20 semanas en los últimos 30 años. El fotógrafo Roie Galitz ha logrado un World Press Photo al capturar un ejemplo de cómo estos animales deben recurrir a alimentarse de carroña.