—¿En algún momento pasaste miedo siendo corresponsal en Pakistán?
—A mí lo que me da miedo es ir con mi hija en bici por Barcelona.
Hola, me llamo Nerea Rocha, y no podía empezar de otra manera esta nueva entrega de Los secretos de la Redacción que con Agus siendo Agus, respondiendo algo completamente distinto a lo que esperaba escuchar y haciéndome repensar la narrativa, y yo siendo yo, como una niña con zapatos nuevos, preguntándolo todo. ¿Quién le iba a decir a esa Nerea de 18 años, que quedó fascinada por una charla de Cristina Solias en la UAB durante la cual habló de 5W, y a la Nerea que leía La Vanguardia en el tren de camino a la uni y descubrió a un tal Xavier Aldekoa (otro de los fundadores de 5W), que con 27 años estaría formando parte del equipo de redacción de 5W y charlando con su director sobre su corresponsalía en Pakistán?
Muchos y muchas periodistas, como yo, soñamos con poder dedicarnos a esta profesión desde el terreno, contando historias que importan, acercando realidades en un mundo cada vez más radicalizado hacia la derecha. Nunca pensé que podría llegar a trabajar en este equipo. Pero aquí estoy, aportando mi granito de arena mientras Agus se rompe la cabeza pensando cómo reformular una frase.
—Un momento, me tengo que ir.
Y vuelve dos minutos después con la respuesta a esa frase que se le encallaba y que no sabía cómo girar en su engaste hasta encontrar el ángulo perfecto, como si de una joya se tratara.
O Maribel. Era mi tercer día y me dieron la oportunidad de hacer las otras claves del rickshaw al que nuestra redactora jefa dedicó su primer texto para Los secretos de la redacción —no os lo perdáis— y después de un año sin tocar la última hora, me enfrenté de nuevo a ella. Estaba un poco verde, la verdad… Y Maribel me llamó cuando acabé y me comentó los errores y lo que había editado, siempre haciendo gala de una dulzura combinada con saber que fascina. Creo que los que hayáis trabajado en medios de comunicación sabréis por qué me sorprende tanto esto.
Llevo aquí haciendo prácticas desde marzo: redactando, haciendo entrevistas, editando piezas y montando la logística del tour de la revista número 11, Resistencia. Y aprendiendo que aquí el mundo no necesita ir a mil revoluciones por minuto, que un titular puede evocar la fuerza y provocar un tajo con unas tres o cuatro palabras. Para mí, cada titular de esta revista es como leer el título de un libro y darme cuenta de algo importantísimo: que aquí lo que sucede en Sudán sí es noticia, igual que lo es lo que pasa en Cuba o en Líbano, aunque ya no esté en boca de todos, o lo que ocurre en las cárceles de El Salvador con los abusos a menores.
Y en medio de todo ese alboroto aparecen Nadia y sus redes sociales e ideas, entre ellas esta newsletter que tanto está gustando y que no existiría sin esa chispa que se le encendió a esta chica tan dulce, graciosa y brillante.
Pero Agus, Maribel y Nadia son solo tres de las personas que sostienen este pequeño universo que es 5W.
Si hablamos de las personas que hacen posible la revista, hay que hablar de Anna Surinyach, nuestra editora gráfica y fotógrafa. Hablar de Anna es hablar de su minucioso análisis de las fotografías y de las broncas cariñosas que nos echa cuando alguien dice que una imagen es “bonita”.
—No se describe así una foto.
La escucho con atención, pero la verdad es que muchas veces sigo sin tener ni idea de cómo definir una foto. ¡Cuánto me queda por aprender de mis compañeros!
Y luego está Tomàs, del equipo de fotografía. Me quedé fascinada con su nuevo proyecto sobre las fosas comunes de la Guerra Civil española. Me impresionó su capacidad para encontrar una enorme fuerza visual en una de las heridas más dolorosas de nuestra historia reciente. Me impresionaron la unicidad de su mirada y su ímpetu para poner el foco en historias que rara vez ocupan titulares o se vuelven virales, pero que siguen estando ahí, esperando a ser contadas (espero que le gusten algo más a Anna estas descripciones).
Esther y Helen, por otro lado, son de esas personas que sostienen muchísimas cosas sin hacer ruido. Socios, correos, logística, organización. Una cantidad enorme de trabajo invisible que hace posible que todo lo demás funcione.
Igual que lo hace Quim, que siempre aterriza las ideas. Entre landings, métricas y estrategias, le da vueltas a las cosas con los pies en la tierra y más de una vez me ha hecho pensar: “Ostras, pues tiene razón”.
Y, finalmente, Javi. Qué apasionante fue aterrizar cuando tocaba grabar el podcast de Larga Distancia y descubrir que hay gente que realmente ha nacido para esto. Tiene esa voz que una asocia inmediatamente con la radio, pero lo que más impresiona es su capacidad para improvisar cuando es necesario o conversar sin mirar el papel y hacer que todo parezca natural mientras acerca a sus oyentes temas que no ocupan las grandes cabeceras.
Son exigentes. Creo que eso se transmite. Les gusta el trabajo bien hecho y eso a veces genera presión, pero también da gusto.
Y, de alguna manera, todas esas pequeñas cosas confluyeron el día de Sant Jordi, donde tuve el goce de vivir la diada desde el otro lado, entre rosas, libros y mis compañeros. Tomàs lo plasmó con una sensibilidad y una dulzura enormes, grabando cada pequeño detalle y cada momento para acabar convirtiéndolos en un vídeo que transmite la magia de aquel día y de todo lo que compartimos.
Agus no paró de intentar asegurarse de que no pasáramos hambre y luego Mikel Ayestaran, cofundador de 5W que estuvo firmando Menú de Gaza, se quedó con Nadia y conmigo charlando y desmontando la carpa. Le freí a preguntas, la verdad. Y me parece que esto también es 5W, que todo el mundo arrima el hombro —y ahora también aguantan mis preguntas—.
Siempre dicen que no conozcas a tus ídolos y, aunque 5W no sea One Direction o los Take That, sí eran mi medio soñado y creo que rompen un poco ese dicho. Conocerlos ha sido descubrir otra forma de hacer periodismo, de creer que, pese a las dificultades, hacerlo diferente vale la pena y que hacer un periodismo más humano también va acompañado de gente más humana.
Este 2026, después de años queriendo hacer el curso de periodismo narrativo que ofrece la revista, por fin lo pillé con plazas. Aprendí muchas cosas, desde edición con Maribel a cómo organizar un viaje al terreno con Mikel. Pero, como mi pasión es escribir, lo que más me sorprendió fue que Agus hablara de que la poesía era la gran olvidada del periodismo.
—No es puramente estética, busca la verdad, como el periodismo. Es eficaz —dijo Agus.
Para nuestro director, si un texto te bloquea, hay que ir a la poesía, y, como apasionada de la lírica, estoy completamente de acuerdo.
Así que 5W es claramente poesía, pero también es poder informar sobre el asesinato de Fatima Hassouna a manos de Israel y darme cuenta de que nunca jamás había podido hablar de una mártir con cara y ojos. Me pude adentrar en ella y reposar aquello que había escrito. Algo que no se puede hacer en muchos medios.
Y supongo que esa es también una de las razones por las que me gusta tanto estar aquí.
Poder echar una mano con la edición, poder escribir esta entrega de Los secretos de la redacción siendo una más de este “sueño” que creía inalcanzable. Mirar lo que me editan y decir: “Joder, es verdad”; y pensar: “Qué bien escriben estos cabrones, yo también quiero”. Pero ya llegará.
Mientras redacto este texto, pienso en aquella Nerea que leía reportajes de Aldekoa sobre Ruanda camino de la universidad. La imagino sentada junto a la ventana, pasando páginas sin tener ni idea de que unos años después estaría aquí escribiendo.
Lo que me fascinaba de aquellos textos era que conseguían explicarme conflictos complejísimos sin simplificarlos. Que me ayudaban a entender lugares de los que apenas sabía nada.
Y creo que, si pudiera sentarme al lado de esa Nerea durante uno de aquellos trayectos, le diría que siga leyendo. Que siga haciendo preguntas. Que siga obsesionándose con las historias que pasan lejos. Porque algunas veces los caminos más improbables acaban llevándote exactamente a donde querías estar.
Todavía sigo yendo en tren, pero ahora ese tren me lleva a la redacción de 5W.
Y todavía me parece un poco increíble.
PD: Como entré en plena campaña de Resistencia, el número 11 de la revista, os dejo un código de descuento (SECRETOS-RESISTENCIA) aquí para conseguir este volumen por 18€ desde hoy y hasta el domingo 21, por si aún no la tenéis y os apetece haceros con ella, o regalársela a alguien especial. Porque las buenas historias también se comparten.
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¡Salud y periodismo!
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